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El Profe 2.0  La construcción de actividades de aprendizaje con tecnologías de la información, la comunicación y el diseño

El Profe 2.0 La construcción de actividades de aprendizaje con tecnologías de la información, la comunicación y el diseño

Texto íntegro del comentario de la Dra. Enna Carvajal acerca del libro del LETS en su presentación pública en el DIE-Cinvestav

Author: Anonym/lunes, 16 de diciembre de 2013/Categories: Uncategorized

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En el momento actual, los docentes de educación básica, se ven sometidos a una gran presión desde el sistema educativo para la incorporación y uso de las tecnologías a través de los planteamientos en el currículo, en los planes de estudio y en los estándares definidos para la evaluación. Quienes se han dedicado a estudiar el tema y han establecido grupos de colaboración con profesores, como es el caso del Laboratorio de Educación, Tecnología y Sociedad del DIE, saben que la tarea no es trivial: requiere de un trabajo sostenido,  de abrir espacios para que los docentes tengan oportunidades para confrontar sus creencias sobre las herramientas tecnológicas, para proponer y probar nuevas estrategias y valorar los resultados con sus alumnos. Espacios para el intercambio entre colegas, para la reflexión sobre  formas de trabajo arraigadas por años y la búsqueda de alternativas para replantearlas, para probar otras rutas; para que los profesores se asuman como usuarios de las herramientas tecnológicas y para pensar cómo aprovecharlas poniendo en juego no solamente el currículo y las características de sus estudiantes, sino las restricciones de tiempo y las, muchas veces adversas condiciones institucionales.

En este contexto, la propuesta del libro El Profe 2.0 articulada a partir de la experiencia de trabajo de sus autores en el Laboratorio, es una oportunidad para que los profesores se beneficien de las estrategias probadas y de la experiencia de otros colegas que han participado en este esfuerzo colaborativo y de acompañamiento a docentes en la construcción de lo que significa incorporar el uso de la tecnología en el aula.

No es accidental el título que remite a la así llamada Web2.0 con su carácter abierto, social, dispuesto a la colaboración, ligada al desarrollo de herramientas de software social que han facilitado la generación compartida de conocimientos, el trabajo cooperativo a distancia y la publicación a escala global de todo tipo de expresiones multimodales de forma transparente. Pero ¿es la Web lo que se transformó o quienes han cambiado la actitud son los mismos usuarios quienes cada vez más comentan, publican, colaboran y poco a poco pasan de ser consumidores pasivos a productores de contenidos? En este sentido, también es relevante la referencia en el título a las tecnologías de la información, la comunicación y el diseño que extiende la noción de las tecnologías digitales y la conectividad a la actividad de diseño que pueden realizar los usuarios a través de todas estas herramientas y espacios virtuales a su alcance. En nuestras escuelas, muchas de estas prácticas aún están ausentes; sin embargo, no hay respuestas sencillas sobre qué estrategias o tipos de tarea debieran ponerse en práctica o qué tipo de interacciones sociales deben organizarse en el aula para que esto ocurra. La propuesta del Profe 2.0 apunta en esta dirección.

Con un lenguaje claro y concreto, a través de seis apartados los autores presentan tanto los elementos de la perspectiva socio-cultural que sostiene los planteamientos, como las distintas fases del desarrollo de una investigación documental propuesta como una actividad de aprendizaje en la que se involucra el uso de la tecnología, consigna común en las aulas en el contexto de diversas asignaturas.

Uno de los aportes principales de este trabajo es proporcionar andamiajes para llevar a cabo dicha tarea, es decir, presentar actividades progresivas, concretas y acotadas  sobre cómo iniciar un proyecto planteando preguntas complejas, cómo buscar, seleccionar y valorar las múltiples fuentes de información en internet, cómo sistematizar y analizar la información, cómo presentar los resultados aprovechando los diferentes modos de representación que ofrecen las tecnologías digitales y cómo evaluar de manera formativa las distintas partes del proceso.

Desde el inicio los autores se proponen involucrar a los profesores en las actividades, no se trata de proveer una secuencia de pasos a seguir en el aula: se trata de que por sí mismos, los docentes pongan manos a la obra y emprendan el mismo camino que plantearían a sus alumnos con el pretexto de explorar el problema de la disposición de la basura en su localidad. Los autores tejen la actividad a través de la apropiación simultánea de las herramientas digitales y los contenidos en un proceso acompañado y acompasado. Para trabajar las actividades, se explora una variedad de herramientas digitales de libre acceso, se sugieren referencias cruzadas que permiten moverse entre tareas dado que la investigación documental es, precisamente, un proceso de ir y venir; y, por último se intercalan los testimonios, la voz de los docentes que han vivido la experiencia y probado las propuestas y ejemplos de las producciones de sus estudiantes. En todo momento se propicia la reflexión sobre lo que se está haciendo.

Quiero enfatizar ahora tres asuntos que considero relevantes en este libro, por lo que constituye un verdadero apoyo para los docentes en la compleja tarea de incorporar el uso de la tecnología en el aula. El primero es la claridad y precisión de las consignas de las actividades.

Las consignas influyen en cómo los estudiantes abordarán la tarea, si tomarán atajos o vías cortas para resolverla (por ejemplo, copiar y pegar información); inciden en cómo usarán los recursos y las herramientas digitales y, además, pautan los resultados esperados. Una de las rutas estratégicas para conocer mejor qué tipo de consignas da forma a las aproximaciones de los estudiantes pasa por situarse en el proceso de diseñar, interpretar e instrumentar las consignas. Los autores de El Profe 2.0 van más allá de los esquemas tradicionalmente asociados con el diseño de la tarea investigación documental: proponen iniciar la actividad a partir de comentar una fotografía del entorno local en lugar de elaborar un texto. El proceso sigue con el planteamiento de una pregunta compleja (es decir, aquellas que involucran relaciones o procesos) entorno a la situación expuesta en la imagen, y solo entonces se propone iniciar una cuidada y selectiva búsqueda de información siempre en función de la pregunta.  La actividad supone compartir con los compañeros, contrastar perspectivas y entonces, reelaborar, precisar, acotar y volver a la búsqueda para tratar de responder a mejor a la pregunta. Se trata de emprender una tarea que tanto profesores como alumnos saben hacer pero, como dicen los autores, con un grado de dificultad tal que los obliga a crecer. Para los profesores, el reto es delimitar contenidos, definir alcances, establecer momentos intermedios. En este sentido, el producto asociado a la tarea que se propone, la elaboración de un infográfico, también va más allá del ya conocido “trabajo de investigación” pues no solo supone una interpretación de la información para su presentación que exige síntesis y organización sino que involucra, por su carácter visual, los formatos multimodales para representar el conocimiento a los que se tiene alcance a través de las herramientas digitales. Me parece fundamental el trabajo en la definición de la tarea que se propone a los maestros. Como señalan los autores, lo que se aprende también está constituido por la forma en que se aprende.

El segundo aspecto sobre el que quiero llamar la atención, consiste en el cuidado de proponer actividades auténticas, ancladas en la realidad de los estudiantes a la vez que vinculadas a los contenidos propuestos por la escuela. El reto de traer al aula lo que es relevante para los alumnos, significa mantener la vista puesta  más allá de lo anecdótico para construir conocimiento a partir de la información y  trabajar de manera crítica con ella. No es una tarea menor: para que los estudiantes vayan incorporando al discurso un lenguaje cada vez más complejo necesitan ensayar formas de articular y fundamentar sus opiniones en el intercambio con otros. También supone una planeación cuidadosa por parte del docente para definir productos parciales que den oportunidad de retroalimentar a los estudiantes de manera tal que se promuevan sus logros y tengan la oportunidad de mejorar aquellos puntos más débiles. Los autores apoyan a los docentes en la tarea de pensar en tal diseño de manera que se articule en un proyecto de más largo alcance.

La  oportunidad de dirigirse a un público más amplio que aquel integrado por sus compañeros y el maestro contribuye también a que los estudiantes tengan la motivación de ser partícipes en la solución de problemas reales. Por ello  los autores sugieren extender la actividad con la producción de un podcast o un video, para compartir en la Red. 

Como tercer aspecto a resaltar considero un acierto en este libro, las sencillas pero poderosas sugerencias que contiene. El lector agradece este acompañamiento consistente y oportuno.  Se hallan, por mencionar algunos casos, un ejemplo sugerente del trabajo realizado por un alumno, un cuadro para registrar la información y las fuentes, las sugerencias para cuidar la calidad de la información; la insistencia en no corregir prematuramente detalles de formato en el trabajo de los alumnos para no desalentarlos, la idea de asegurarse con anticipación de la disponibilidad de los recursos digitales para evitar la frustración; un ejemplo de cómo armar el guión técnico para un podcast; las sugerencias para conducir revisiones grupales productivas con preguntas concretas y acotadas. Sin lugar a dudas, estos elementos proporcionan el andamiaje que posibilita la construcción gradual de la actividad.

Por último, creo que este texto tiene la gran virtud de ubicar el valor de la tecnología como una más de las herramientas de mediación del aprendizaje la cual, ciertamente, pone al alcance nuevos vehículos y formatos útiles para diversificar las formas de hacer y de representar. Al distanciarse de esta idea reduccionista de la tecnología como generadora del cambio educativo en el aula, aquí se pone en el centro el trabajo del profesor junto con sus alumnos; ellos juntos son los motores reales de la innovación a través de la construcción colaborativa de la actividad, de las decisiones que toman en el  trayecto y el intercambio en torno a la tarea y los contenidos. Sin duda, con esta publicación se contribuye a promover en los docentes prácticas reflexivas e informadas para el uso de los recursos tecnológicos, se les desafía a redefinir el sentido de la enseñanza y se les acompaña en el camino a través de la exploración de los alcances y límites de las herramientas tecnológicas, apoyándoles en el diseño de situaciones de aprendizaje para el aula. Quisiera finalizar con las palabras de una maestra participante en el proceso, cuyo testimonio quedó registrado en uno de los apartados de este libro, y que plasma sintética y significativamente la particularidad que tuvo esta experiencia en su proceso formativo: (Usar la tecnología) ha significado para mí diseñar otras maneras de enseñar y ha implicado aprender e innovar junto con los alumnos.

Muchas gracias.

* La Dra. Ena Carvajal es coordinadora de Investigación en torno al uso y apropiación de las tecnologías digitales para el aprendizaje y la enseñanza, en el Laboratorio de Innovación en Tecnología Educativa (LITE)

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