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La valoración y uso que los docentes y estudiantes de Telesecundaria dan a sus materiales educativos.
CLAUDIA PATRICIA VALDIVIA SANCHEZ
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La valoración y uso que los docentes y estudiantes de Telesecundaria dan a sus materiales educativos.

Enna Carvajal*

Con motivo de la renovación de los materiales educativos de la Telesecundaria (TS) en 2017, la Dirección General de Materiales Educativos (DGME) de la SEP, realizó un levantamiento de datos en una muestra de TS con el fin de obtener información sobre el uso y la valoración que tanto sus estudiantes como los docentes hacían de los materiales educativos. En el 2018, el hoy extinto Instituto Nacional para Evaluación Educativa (INEE) retomó la información recabada por estos cuestionarios, encomendó su análisis cuantitativo y la realización de estudios de casos en escuelas seleccionadas de la muestra. A continuación se presentan algunos resultados relevantes de este esfuerzo desarrollado entre el Laboratorio LITE de Innovación en Tecnología Educativa y el Departamento de Matemática Educativa del CINVESTAV[i] con el fin de aportar elementos para el diseño y elaboración de materiales educativos para dicha modalidad en el futuro.

Los cuestionarios aplicados en 2017, dirigidos a estudiantes y docentes, fueron diseñados para recabar información sobre las condiciones materiales para el aprendizaje, los estilos de enseñanza y hábitos de estudio, la opinión sobre la calidad de la educación, la valoración del modelo pedagógico, sus diferentes elementos y materiales y su papel en la actividad en el aula. Participaron 117 escuelas TS distribuidas en 25 estados seleccionadas con un esquema aleatorio y estratificado de acuerdo con la importancia del sistema educativo en algunos estados, la clasificación en escuelas rural, semiurbana y urbana, el modelo de atención (multigrado o completo) así como la presencia de población de pueblos originarios.

Con los datos recabados se realizó, en primer lugar, un análisis descriptivo para conocer el panorama general de la valoración y uso de los materiales; en segundo término, un análisis de coincidencia[ii] entre las respuestas al cuestionario para docentes y el cuestionario para alumnos con el fin de identificar la manera en que los docentes se apoyan en los materiales para cubrir las necesidades y expectativas de sus estudiantes y; en tercer lugar, un análisis de las relaciones entre el rendimiento de los estudiantes en matemáticas (prueba PLANEA 2017) e indicadores de valoración y uso de materiales[iii] para explorar la hipótesis de que la valoración positiva y el uso de los materiales de TS pueden asociarse a mejoras en el rendimiento de matemáticas. La hipótesis de trabajo es que los materiales por sí solos son insuficientes para generar cambios sustanciales en el aprendizaje, se requiere que el profesor encuentre formas de utilizarlos que se adapten a las necesidades de sus estudiantes por lo que la diversidad de usos es un factor que se consideró en la selección de las escuelas para el estudio de casos.

En una segunda etapa, se realizó un estudio de casos en cuatro escuelas seleccionadas a partir de los siguientes criterios: participación en el levantamiento de la DGME/SEP; el cruce entre la información acerca del acceso y el uso de materiales educativos proporcionada por los cuestionarios; la habilidad de los docentes de diversificar las actividades del aula utilizando los materiales y actividades no determinadas por el currículum oficial; el porcentaje de alumnos ubicados en los niveles de logro III y IV en la prueba PLANEA 2017 de matemáticas y; la presencia de escuelas en comunidades de alta marginación y con organización multigrado.

La metodología seleccionada para esta etapa fue de corte cualitativo, centrada en el análisis de datos recabados por medio de registros de observación en el aula durante sesiones de matemáticas de tercer grado y de entrevistas semiestructuradas a los profesores participantes.

En conjunto, ambos estudios contribuyen a generar conocimiento sobre los factores asociados al uso y valoración de los materiales educativos que pueden incidir en los resultados de aprendizaje de los estudiantes de la modalidad. Asimismo, permiten identificar los aspectos del modelo pedagógico de la modalidad y los elementos de los materiales educativos que es necesario rescatar por su contribución en los procesos de aprendizaje, para el diseño de futuras propuestas.

Brevemente, una de las conclusiones del estudio de coincidencias entre respuestas de docentes y estudiantes es que, en general, tienden a valorar los materiales de manera similar. Cuando hay diferencias entre profesores y alumnos, estos últimos parecen valorar más los materiales, sobre todo los informáticos. De la misma manera, a partir de diferencias en la valoración conjunta de profesores y alumnos sobre los materiales, se apunta hacia posibles diferencias en la manera de usar los materiales entre los docentes de escuelas que tienen mayores niveles de marginación.

En el análisis de la relación entre el logro de aprendizaje e indicadores de valoración y uso de materiales, los resultados sugieren que la variabilidad en la valoración de los materiales por parte de los profesores es insuficiente para explicar la variabilidad en el rendimiento en matemáticas en la prueba PLANEA. Una posible explicación para la falta de correlación es que los profesores utilicen los materiales educativos de manera diferente a la señalada por el currículum oficial, generando saberes matemáticos que la prueba PLANEA no estaba diseñada para evaluar.

A partir de los estudios de caso se profundizó en las situaciones descritas. Uno de los temas relevantes que surgieron a partir del trabajo en campo es la centralidad de los materiales educativos. Si bien la disponibilidad en la mayoría de los casos es completa (Libros para el Alumno y del Maestro), la intensidad en el uso está diferenciada. En contraste, se observó que en la mayor parte de los casos no se tiene acceso a los recursos digitales, tanto por contar con mediatecas en mal estado o incompletas, como por no disponer de computadoras en la escuela o que éstas no estén equipadas para acceder a los recursos en formato DVD.

Especial mención merece que en muchos casos los docentes se despegan del uso prescriptivo de los materiales e integran otros recursos didácticos para la realización de actividades y esto puedo deberse, en primer lugar, a que los materiales están alineados con el plan de estudios definido en 2006 que fue modificado en 2011, por lo que la cobertura curricular es diferente y en algunos casos incompleta. En segundo lugar, que la falta de disponibilidad (condiciones materiales) y/o acceso (condiciones sociales)[iv] a los diferentes componentes del modelo les obliga a buscar los materiales en otras fuentes o a incorporar otros recursos didácticos que les apoyen en el desarrollo de los contenidos curriculares y conservando el Libro para el Alumno como organizador de la actividad.

Los profesores se esfuerzan por articular y conjugar distintos elementos y conciliar de alguna manera los factores contextuales, a veces contradictorios, presentes en un momento dado. Depende de la eficacia en la articulación entre materiales y de las estrategias de uso que las situaciones de enseñanza diseñadas sean relevantes y se traduzcan en mejoras en el aprendizaje de sus estudiantes. Esto es consistente con los resultados del análisis cuantitativo.

Otro hallazgo destacable es que se observaron prácticas que apuntan a incipientes esfuerzos de trabajo colegiado, por ejemplo, los esfuerzos de un docente por compilar materiales y compartirlos con sus colegas, la creación de un blog o la utilización de una aplicación en el teléfono celular de mensajería instantánea que posibilita el intercambio tanto de materiales educativos como de experiencias.

Hacer que la participación en distintos tipos de redes desemboque en la colaboración con otros de manera sostenida, en actividades de interés común y en el diseño y retroalimentación de actividades académicas para el aula, puede convertir dicho intercambio en una herramienta de gran utilidad para la formación docente. Y, en último término, cristalizar en cambios cualitativos en el proceso de enseñanza.

La práctica docente se alimenta de lo que sucede en el salón de clases, de cuáles son las estrategias y materiales que sirven en el quehacer cotidiano, de cómo se enfrentan obstáculos y limitaciones del contexto. Compartir estas experiencias de manera horizontal enriquece dicha práctica.

Las escuelas multigrado[v] presentan un contexto educativo con complejidades específicas para la enseñanza. A pesar de estas condiciones, es destacable que la escuela multigrado (bidocente) que visitamos tiene una alta proporción de estudiantes en el nivel III de logro de aprendizajes, quizá debido a que los profesores manifiestan cualidades que han sido documentadas en la literatura del tema como positivas, tales como el conocimiento de sus estudiantes y el fomento del trabajo autónomo (Solares y Solares, 2018)[vi] con apoyo de los materiales que son altamente valorados, lo cual coincide con los resultados del estudio cuantitativo para el caso de las escuelas en zonas marginadas. 

Es necesario considerar el diseño de materiales específicos actualmente inexistentes para la situación multigrado y retomar la experiencia en el diseño e implementación de dichos modelos para la educación primaria que consideran dicha situación como una fortaleza pedagógica y no como un situación que dificulta la enseñanza.

A pesar de que el libro de texto sigue siendo el principal portador de contenidos y sin duda el artefacto cultural más utilizado en la escuela, cada vez más los profesores aprovechan las múltiples formas de representación y herramientas que ofrecen los entornos digitales. En el estudio de caso se identificaron prácticas docentes que revelan procesos implícitos de articulación (adaptación) del Libro para el Alumno con el currículo vigente, con otros materiales disponibles o a los que el docente tiene acceso, así como con las características de la modalidad de la Telesecundaria (como la promoción de prácticas de auto estudio). Es decir, en las visitas a las escuelas, se identificaron elementos que son considerados procesos de orquestación en la perspectiva teórica de la orquestación instrumental, la cual estudia la gestión didáctica de los artefactos puestos a disposición en relación con los objetivos didácticos (Guin y Trouche, 1999)[vii]. Es crucial entender si los profesores amplían su repertorio de prácticas de enseñanza con las nuevas herramientas a su alcance, a través de la articulación de las mismas y cómo las significan.


Actualmente es integrande del GIIE-LETS y dirige el Laboratorio LITE de Innovación en Tecnología Educativa, asociación mexicana que hace énfasis en el desarrollo de contenidos digitales educativos gratuitos y en la investigación de los usos y estrategias de apropiación de dichos recursos en el sistema escolar. Desde el LITE ha coordinado diversos proyectos educativos con instituciones como el IMATE UNAM, CREFAL, INEE, CIMAT, UnADM y la UAM Cuajimalpa.

[i] INEE, (2018). Investigación sobre uso y valoración de los materiales educativos de Telesecundaria y su relación con los resultados de aprendizaje. Informe Final. Documento Interno. Junta de Gobierno. México, pp. 83.

[ii] El análisis de la coincidencia entre las respuestas de alumnos y profesores se realizó con un análisis de diadas, siguiendo lineamientos estadísticos planteados por Kenny D.A., Kashy, D.A. y Cook, W.L (2006). Dyadic data analysis. Nueva York: The Guilford Press.

[iii] Dados los sesgos de algunas de las variables, se utilizó un estadístico no paramétrico, la correlación de Spearman.

[iv] Kalman, J. (2004) Saber lo que es la letra, Unesco, Paris.

[v] Casi una quinta parte de las Telesecundarias son de organización multigrado, la mayor parte de ellas se ubica en comunidades en zonas con alto índice de marginación, por lo que la insuficiente presencia de materiales educativos, como en el caso de la escuela visitada, no hace más que reforzar la condición de vulnerabilidad social. 

[vi] Solares, D y Solares, A. (2018) Retos y alternativas en la enseñanza de las matemáticas en telesecundaria multigrado. Un estudio de caso. En A. Cano y E. Ibarra (Coord.) Vulnerabilidad, innovación y prácticas docentes en escuelas multigrado. México: Editorial Nómada. Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa. Red Temática de Investigación de Educación Rural.

[vii] Guin, D., Trouche L. (1999). The Complex Process of Converting Tools into Mathematical Instruments. The Case of Calculators, The International Journal of Computers for Mathematical Learning, 3 (3), 195-227.

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